lunes, 25 de septiembre de 2017

Jenaro Villamil y la constitución del gran otro de la violencia


El pasado 17 de noviembre, el periodista Jenaro Villamil fue expulsado de la marcha realizada por miles de mujeres para manifestar su dolor debido al asesinato de la joven Mara Fernanda Castillo en Puebla. Este inefable crimen forma parte de los miles de asesinatos contra mujeres que han ocurrido en nuestro país en la última década, y forman parte también del contexto de violencia, acoso y exclusión histórica de la mujer en nuestra sociedad. Todo argumento tiene su origen en un punto de vista, queremos externar un punto de vista que puede ser generado desde el rechazo, el dolor, la ira, la repugnancia o la empatía. Quiero externar en primera instancia mi dolor y rabia por estos asesinatos, mi rechazo categórico a cualquier violencia y exclusión contra la mujer, a quienes considero seres humanos libres, capaces y autónomos.


Esta semana, justo el día antes en que el terremoto del 19-S movilizara nuestra solidaridad y nuestra empatía colectiva, observé el video en que el periodista Jenaro Villamil era expulsado de la marcha movilizada por colectivos feministas debido al asesinato de Mara. Mencioné que un argumento tiene su origen en un punto de vista, y el punto de vista que sostengo no es elaborar una defensa de género hacia Villamil ni defender a priori su acción. En este sentido, quise investigar más sobre la decisión de no permitir la presencia de hombres en la vanguardia de la marcha y cuáles son las razones y premisas que subyacen a esta decisión. En este sentido, quisiera comentar el texto de  Cynthia Híjar Juárez: “El género de Jenaro Villamil”, donde me parece se exponen de modo claro estas razones y premisas.


1. El texto de Cynthia Híjar expone el dolor y la indignación de vivir en un país donde hombres de toda clase social, edad y etnia cometen violaciones y asesinatos contra niñas y mujeres. Una de las primeras ideas que nos encontramos en este texto es: “Y concuerdo con el escozor de quien se escandalice y exclame “¡no todos los hombres!” porque es terrible aceptarlo, pero es verdad: a pesar de que el mundo insista en que no todos los hombres son iguales, nosotras aprendemos de la forma más violenta, todos los días, que sí: todas las mujeres hemos sido agredidas por hombres. La primera premisa o afirmación que podemos encontrar en el texto, analizando la cita anterior es: todos los hombres son iguales: todas las mujeres han sido agredidas por hombres (A1).


2. En segunda instancia, Cynthia Híjar circunscribe a quien se dirige: a la lectora consciente y empática: “¿no cree que sea normal que muchas mujeres deseemos compartir nuestros espacios sólo con otras mujeres, al menos los espacios políticos, de activismo, autocuidado o recreación? ¿le parece una medida extrema o violenta el querer evitar sorpresas, acosos, incomodidades, violaciones o feminicidios? ¿le parece una medida fascista decidir con quién queremos estar? Usted y yo sabemos que no, que estamos hablando de nuestro derecho a decir que no”. La segunda premisa o afirmación que podemos inferir es: la construcción de espacios exclusivos de, por y para mujeres, espacio políticos de activismo, autocuidado o recreación, tiene su origen en el derecho de la mujer a decidir, a decir que no (A2). Aquí también podemos encontrar la siguiente premisa o afirmación: con la construcción de espacios exclusivos de, por y para mujeres se busca evitar sorpresas, acosos, incomodidades, violaciones y feminicidios (A3).

3. Cynthia Híjar explica que las marchas feministas son convocadas en México por una red organizada de mujeres, las cuales: “hemos hecho un consenso acerca de los contingentes que encabezan nuestras manifestaciones: separatistas y libres de potenciales agresores”.  Aquí encontramos una conclusión importante: los contingentes separatistas buscan ser un espacio libre de potenciales agresores. Esto tendría como respaldo las afirmación 1 y 3: los hombres son iguales (potenciales agresores, todas las mujeres han sido agredidas por hombres) y, por tanto, se busca evitar, desde ya en estos espacios, desde acosos hasta violaciones y feminicidios. No obstante también aclara un punto de vista importante: Quien quiera marchar con hombres, puede hacerlo en los contingentes mixtos que van en la parte de atrás. Los periodistas varones pueden documentar desde fuera del contingente separatista y en los contingentes mixtos. Sencillo y clarísimo para cualquiera que se quiera enterar de la organización”. De aquí se deriva una cuarta premisa o afirmación: No obstante A1, A2 Y A3, los hombres pueden marchar en calidad de aliados en el contingente mixto (A4).


Considero que estas son las premisas fundamentales expuestas por Cynthia Híjar, que nos permiten entender la decisión de excluir a los hombres del contingente separatista. Híjar, por otro lado, expone algo que es evidente: las marchas feministas convocan lo más profundo del odio y los miedos misóginos de una sociedad que rechaza la autodefensa, autoenunciamiento y autoorganización de la mujer, y podemos decir que en general su autonomía y libertad. Ahora bien, menciono esto porque es evidente que este rechazo es cierto, y que grupos conservadores y personajes que encarnan la violencia machista se encuentran en una movilización permanente contra las expresiones de libertad y autodeterminación de la mujer. No obstante, no debe cometerse el error de equiparar todo cuestionamiento, crítica o examen con este tipo de violencia y rechazo.


Aclarando lo anterior, quiero decir que mi examen de las razones expuestas por Cynthia Híjar no forman parte de esta violencia, no tienen un afán conservador o de rechazo a la libertad y autonomía que mencionamos. Tampoco busca respaldar de ningún modo la acción de Villamil ni tampoco busca que a toda costa hombres aliados marchemos en la vanguardia de las marchas feministas.  Mi cuestionamiento surge de mi propia perplejidad en cuanto ser humano de ser categorizado, en razón de mi género, como un potencial agresor y ser considerado en el mismo nivel o estatus que un acosador, violador o feminicida y que mi presencia en una marcha, de cuyos objetivos y valores comparto una profunda empatía, sea considerada como un riesgo o potencial de agresión. Soy estudiante de doctorado en filosofía y profesor de filosofía y ética, de compromiso ético y ciudadano, creo que la filosofía, y el pensamiento en general, deben aclarar las premisas (afirmaciones o supuestos) de nuestro pensamiento y, en consecuencia, de las categorías desde las que actuamos en el espacio público. Espero que este cuestionamiento no sea entendido a priori como violencia machista o como un cuestionamiento realizado desde el privilegio, es decir, espero que este cuestionamiento no sea respondido como una crítica hacia mi, por mi condición y género, esto es, espero que no sea respondido con una falacia ad hominem y que, en cambio, sean examinados los cuestionamientos y premisas en sí mismas.


Como examinamos anteriormente la decisión de crear un contingente separatista no se fundamenta en la inclusión o no de los hombres en la marcha (A4) sino que tendría su fundamento central en el derecho a decidir de la mujer (A2): “exigirle a otra compañera que marche con quien no quiere es como decirle a una niña que sonría y dé las gracias cada vez que el señor de la tienda le dice que está muy bonita. Si no sonríes, si no agradeces y no te muestras amable, eres una maleducada. Qué importa si el comentario del señor, su acoso sexual, es inapropiado, qué importa si te incomoda, qué importa si no le preguntaste qué opinaba sobre ti. Tienes que agradecer y ser linda para que cuando crezcas, no corras al hombre que se autoproclama tu aliado pero no ha hecho lo mínimo por enterarse de qué va tu petición.”  Mi postura, como hombre aliado, es que debemos respetar firmemente el derecho a decidir de la mujer, así como de todo ser humano: no podemos violar la autonomía y autodeterminación del otro. No puedo obligarte a marchar conmigo, ni que yo marche junto a tí, no porque mi exigencia equivalga a esperar de ti una sonrisa o tomarlo como un gesto de educación tuya en mi escala machista de valores, sino que no puedo obligarte a marchar conmigo porque respeto la autonomía y autodeterminación que nutren tu derecho a decidir. Esta me parece que sería la respuesta con más consistencia ética sobre la cuestión de no aceptar a hombres en un contigente separatista.


¿Qué es lo que observo como problemático en el argumento de Cynthia Híjar, que explica la decisión de crear un contingente separatista? Lo que encuentro problemático es la siguiente afirmación: “un hombre es siempre un potencial agresor en las marchas de mujeres, aún cuando tenga la mejor intención de ser un aliado”. Ello se complementará con la primera afirmación (A1): todos los hombres son iguales, todas las mujeres han sido agredidas por hombres. Me parece que esta afirmación tiene, empírica y materialmente, una buena razón de ser, máxime en un país como México, pero que puede conducirnos a vértigos argumentales y a posturas excluyentes que pueden sumirnos a los hombres aliados en la impotencia y perplejidad, y que es una postura que pone en crisis a los mismos principios éticos: ¿en primera instancia, como ser humano, no puedo compartir tu empatía, tu ira, tu indignación? ¿mi sola calidad de hombre sin importar el género al que me adscriba, me colocan como un potencial agresor y feminicida? La respuesta desde la postura de Cynthia Híjar, analizada anteriormente, demuestra lo siguiente: Si, “un hombre es siempre un potencial agresor en las marchas de mujeres, aún cuando tenga la mejor intención de ser un aliado” Es decir, aún cuando poseas una conciencia ética, una empatía hacia el dolor e indignación por la violencia contra la mujer, eres considerado como un potencial agresor, eres considerado a priori como aquel gran otro de la violencia. Aquí podríamos prescindir ya de toda conciencia ética y empatía, arribamos a un fracaso de la razón: sin importar tu conciencia ética, eres un potencial agresor.


Atención, este cuestionamiento no busca fomentar posturas machistas, violencia o rechazo contra la libertad de la mujer, tampoco violentar su derecho a la decisión ni mucho menos que marchemos en la vanguardia junto con las mujeres en el contingente separatista,sino que debe ser claro que es un cuestionamiento desde la radical aceptación de la libertad y autodeterminación de la mujer. Como ser humano, como hombre consciente, como ser empático, que comparte el dolor, la humillación y la rabia de las mujeres en México, vivo el conflicto de ser considerado a priori, sin consideración de lo anterior, como un potencial agresor.

Entiendo esta crítica o cuestionamiento en el sentido en que Judith Butler la entiende en su texto El género en disputa: “entendiendo la crítica como un cuestionamiento de los términos que restringen la vida con el objetivo de abrir la posibilidad de diferentes modos de vida; en otras palabras, no para celebrar la diferencia en sí misma, sino para establecer condiciones más incluyentes que cobijen y mantengan la vida que se resiste a los modelos de asimilación” (2006: 17). No entiendo esta crítica como la presentación de un programa de exigencias, sino como un cuestionamiento abierto en el que exploro mi condición, inclusión y rol en este páramo inefable de violencia y muerte, pero también de autoorganización y lucha social: ¿Cómo conciben los colectivos feministas mexicanos su participación política en el espacio público y qué rol juegan los hombres en este proceso? ¿todo hombre, con independencia de sus ideas y conciencia, termina jugando el rol de un otro en un espacio que simbólica y materialmente representa violencia? ¿el hombre, por tener pene y testosteronas, sería incapaz de ponerse en el lugar del otro femenino y empatizar y adoptar su propio programa de lucha? ¿La construcción de un espacio libre de violencia machista representa la construcción de un espacio sin hombres? ¿presentar estos cuestionamientos es violencia machista? ¿debo guardar silencio, ya que el cuestionamiento de este tipo es equivalente a un acoso?

domingo, 9 de julio de 2017

La guerra justa en el pensamiento de Francisco de Vitoria.

La guerra justa en el pensamiento de Francisco de Vitoria.

José Lira Rosiles.

Introducción 

Al analizar el tema de la guerra justa en el pensamiento de Francisco de Vitoria es preciso tener en mente el contexto histórico europeo en el que Vitoria vivió. Pereña (1981) señala que para Vitoria la unidad y la paz de Europa se constituyó como un tema central ante el peligro del imperialismo otomano y los conflictos entre Francisco I, rey de Francia, y Carlos V, rey de España y Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. Los tratados de amistad en 1528 entre Solimán el Magnífico y Francisco I, así como la alianza política en 1536 y el establecimiento de una embajada francesa en Constantinopla después de la batalla de Túnez, pusieron fin a los compromisos contraídos en la paz de Cambray de 1592 y la conferencia de Bolonia de 1530, minando el proyecto de unidad europea que se había construido en la Edad Media sobre las bases del ecumenismo cristiano. Carlos V acusó públicamente en la sala del Vaticano ante el Papa a Francisco I de romper la paz en Europa, así como ser infiel a su palabra y tratados, y estar en connivencia con Solimán el Magnífico, desafiándolo a duelo público para resolver sus conflictos, y evitando derramar sangre entre pueblos. Pereña nos dice que Francisco I sostuvo como postura la importancia de la tolerancia e intercambio con los turcos, ya que al hacer alianza con los ellos había buscado la paz y libertad de Europa y la Iglesia, oponiendo a la jerarquía imperial de Carlos V, así como la tesis de la guerra preventiva contra Oriente, la tesis de equilibrio o coexistencia entre Estados.  Así, Francisco de Vitoria (1981: 291) escribe, en intercambio epistolar, a Pedro Fernández del Velazco, Duque de Frías: “Yo por agora no pediría a Dios otra mayor merced, sino que hiciese que estos dos príncipes verdaderos hermanos en la voluntad como lo son en deudo, que si esto hubiese no habría más herejes en la Iglesia, ni aun más moros de los que ellos quisieren”. En esta carta, Vitoria establece uno de los principios centrales de su idea sobre la guerra justa: “las guerras no se inventaron para el bien de los príncipes sino de los pueblos”.

martes, 4 de abril de 2017

Nietzsche. Vom Nutzen und Nachteil der Historie für das Leben.

Nietzsche. Vom Nutzen und Nachteil der Historie für das Leben.

Notas de estudio. José Lira. 04/04/2017.

1
  • Nietzsche critica la enseñanza sin vivificación (Belebung). La historia no como un conocimiento petrificado. Necesitamos la historia para la vida (Leben) y para la acción (Tat). La historia debe servir a la vida.
  • Nietzsche califica esta meditación como intempestiva (Unzeitgemäß). Nietzsche critica el espíritu de orgullo histórico como un mal de época.
  • En la primera parte Nietzsche comienza hablando del olvido (Vergessen), y de la dependencia al pasado. Contrapone al animal que vive alegremente el presente y el hombre que tiene al pasado como una carga. En el momento en el que el hombre dice (ich erinnere mich) el animal olvida inmediatamente. El pasado se convierte para el hombre en un lastre, en una carga. Sólo la muerte detiene el propio recordar, la ansia del olvido llega.
  • ¿El olvido como felicidad? La felicidad como vivir un momento presente sin historia.
  • Fuerza plástica (plastische Kraft) de un hombre, pueblo o cultura: transformar y asimilar el pasado, de sanar las heridas, de regenerar formas destruidas.
  • La jovialidad, la buena conciencia, la alegría en el actuar, depende de que sepa justa y oportunamente qué recordar y qué olvidar: lo histórico y lo ahistórico son igual de importantes para la salud de un individuo.
  • Lo ahistórico es similar a una atmósfera envolvente en la que se desarrolla la vida (Leben).
    • Utilizar el pasado como instrumento para la vida. Es una atmósfera ahistórica donde se originan los grandes acontecimientos históricos. En este sentido, se puede ser capaz de ser überhistorisch. Los hombres suprahistóricos (überhistorische Menschen)  consideran al pasado y al presente como una unidad.
  • Visión de Nietzsche: impulsar la historia desde los fines de la vida (Leben) (Historie zum Zwecke des Lebens zu treiben!) (dirigir, impulsar la historia hacia el fin de la vida).
  • El fenómeno histórico se reduce a fenómeno cognoscitivo, se transforma en algo muerto. De él se puede decir que hubo injusticia, pasión ciega (se juzga el pasado, por eso los hombres suprahistóricos son ciegos en su acción histórica). La historia como ciencia pura es una especie de conclusión de la vida, se requiere de una cultura en devenir, sólo ella es saludable y prometedora del futuro.



2
  • La vida requiere de la historia pero un exceso de historia daña la vida.
  • Tres distinciones de la historia: monumental (monumentalische), anticuaria (antiquarische) y crítica (kritische).
  • La historia pertenece al poderoso (Mächtig), al que quiere actuar, pero que no encuentra ni maestros ni modelos en su presente.
  • El hombre activo (Tätig), no va en la historia como un viajero curioso en una galería. Su principio es éste: “lo que fuera capaz una vez de dar mayor dimensión y una realidad más hermosa al concepto de hombre, ha de estar también eternamente presente, tiene que ser posible eternamente” (53).  Este hombre exige una historia monumental. Lo vive dice no a esta historia, porque es creación es rompimiento, le exige moderación, lo asfixia, lo engaña. La historia como monumento le dice a los hombres del presente que algo grande alguna vez existió y que por eso quizás sea posible de nuevo.
  • La historia, en la medida en que sirve a la vida, está en servicio de un poder überhistorisch.
  • Peligro de la historia monumental: que se idolatre al pasado al grado de decir: ¡mirad! éste es el arte verdaderamente real, ¡qué importan los que transforman y quieren algo!. Nietzsche critica a los que no crean, a los inactivos estéticos, frente a los hombres que crean, frente a los hombres activos (siempre que actúes te van a criticar).
  • Historia como anticuario: venera y preserva la historia como algo venerable. Cuida a la historia con amor, porque esta historia forma lo que él es.
  • Historia de modo crítico: la necesidad del presente le oprime el pecho,es una historia que enjuicia y que condena (60).

3
  • Nietzsche propone una historia guiada por un impulso de actuar, un impulso vital, una historia que sirve a la vida, al presente.
  • La historia anticuaria se petrifica cuando ya el presente ha dejado de animarla y entusiasmarla. Se convierte en una atmósfera llena de podredumbre. La historia anticuaria sólo es capaz de conservar la vida, no de engendrarla.
  • La historia como crítica: Fuerza para destruir y liberarse del pasado. Es negativa frente al pasado, lo condena. Se juzgan actos, generaciones, pueblos que en su momento sirvieron a la vida, que crearon vida, que inauguraron una época. El juicio es cruel, no tiene piedad.  
  • “Se necesita mucha fuerza para poder vivir y poder olvidar en qué medida la vida y el hecho de la injusticia son la misma cosa”  („Es gehört sehr viel Kraft dazu, leben zu können und zu vergessen, inwiefern leben und ungerecht sein eins ist”).

4
  • Recapitulación inicial: hasta aquí los fines que la historia presta a la vida. Todo hombre o pueblo requiere de un determinado conocimiento del pasado ya sea como historia monumental, anticuaria o crítica. No como una manada de pensadores limitados a la observación pura de la vida, ni como individuos hastiados, para los que el aumento del saber es la única meta, sino sólo para el fin de la vida.
  • El conocimiento del pasado sólo se desea en cualquier época al servicio del futuro y del presente.
  • Consideraciones de la historia como ciencia. No reina exclusivamente la vida ni domina el saber como pasado. Hombre moderno: dualismo entre el mundo interior (das Innere) y el mundo exterior (das Äußere), una contraposición desconocida por los pueblos antiguos. La espiritualidad del hombre moderno, su cultura, es como un saber enciclopédico andante, mientras que el exterior puede ser bárbaro inculto. Una verdadera formación no separa lo interior de lo exterior, sino que aspira a la unidad suprema entre ambas. Intentar restablecer la salud de un pueblo trastornado por la historia, que pueda volver a encontrar sus instintos.
  • Crítica al pueblo alemán: diagnóstico de una debilidad de la personalidad, contradicción entre forma y contenido, entre el interior y el exterior, más que ningún otro pueblo. La forma, el exterior, es considerado como un mero convencionalismo. El pueblo alemán caracterizado como con una interioridad demasiado débil, desordenada para darse una forma, para actuar externamente (capacidad de crear vida, de ser suprahistórico).
  • Nietzsche pondera la unidad alemana (deutsche Einheit): unidad en su sentido más elevado, como unidad entre espíritu y vida, como unidad entre forma y contenido, entre interioridad y exterioridad.

5

  • La sobresaturación (Übersättigung) histórica como peligrosa para la vida en cinco aspectos: contraste entre interior y exterior, por medio del cual se debilita la personalidad (1), la creencia de poseer la virtud de la justicia (2), se perturban los instintos de un pueblo, impidiéndole llegar a la madurez (3), creencia de pertenecer a la vejez de la humanidad (4) y, actitud irónico sobre uno mismo, cinismo (5).
  • El hombre moderno padece de una personalidad debilitada. Nadie se arriesga como persona, sino que se enmascara como hombre culto, como sabio, poeta o como político.
  • En el mundo moderno de la uniformidad exterior la filosofía termina siendo el monólogo de erudito del paseante solitario, secreto de alcoba o chisme insustancial entre académicos ancianos y niños. Termina como un saber replegado al mundo interior del individuo, sin efectos en el mundo exterior.
  • Tesis: sólo las personas fuertes pueden soportar la historia; los débiles son barridos completamente por ella (81).
  • La mujer en sí: lo eternamente inaccesible. („das Weib an sich, das ewig Unnahbare”).
  • Los que quieren preservar la historia (anticuario), porque son capaces de hacer historia por sí mismos. Consideran a la historia como algo neutral porque son gente neutral. La historia es lo eternamente masculino.

domingo, 19 de marzo de 2017

Deutschlehrgang Notizen (01). Relativsätze.


Diese Woche habe ich meinen Notizblock von meinem Deutschlehrgang in Goethe-Institut Mexiko geordnet. Ich möchte meine Notizen systematisieren. Es ist gut, die Notizen zu ordnen. Diese Woche lernte das Thema Relativsätze. Für mich dieses Thema ist nicht sehr kompliziert, aber muss ich viele Übungen machen, ich möchte keine Fehler machen. Ich teile mit Ihnen diese Notizen. Dieser Mai stelle ich B1 Zertifikat vor. 

Relativsätze

Relativsätze bestehen aus einem Hauptsatz, der sogenannter Bezugswort ist, und aus einem Relativsatz, in dem Relativpronomen ist. In einem Relativsatz ist ein Relativpronomen (der, das, die, dessen) oder ein Relativadverb (was, wo, wohin, woher, womit, worüber, usw.). Relativsätze sind Nebensätze. 

Beispiele
  1. Ich bin auf der Suche nach einem Laptop, der soll weniger als 300 Euro kosten. 
  2. Das, worüber mich ärgere, ist deine Unpünktlichkeit. 
  3. Mexiko ist ein Land, in dem man schöne Strände besuchen kann. 
  4. Ich wusste nicht, was sie wollte. 
  5. Ich hatte wenige Flüchtigkeitsfehler im Test, worüber ich mich freute. 
  6. Was? Ein neues Motorrad? Das will ich sehen!
  7. Der Philosoph, der in Deutschland wohnte, war vor allem in Mexiko bekannt. 
  8. Er unterrichtet in Frankfurt, wo er auch studiert hat. 
  9. Sie hat lange in Berlin gewohnt, wo sie viel geschrieben hat. 
  10. Das Flugzeug, auf das er wartete, hatte Verspätung. 
  11. Die Bibliothek, in der ich viel gelernt habe, war weit weg. 
  12. Frau Brinkop? Gute Idee! Mit der möchte ich gern lernen. 

José Lira, 19.03.2017.


Literaturverzeichnis 

Corcoll, Brigitte; Corcoll, Roberto (1998): Programm. Alemán para hispanohablantes. Barcelona: Herder.
Grumbach, Eric (1994): Gramática del estudiante alemán. Barcelona, Océano.
http://www.duden.de

Internet Hinweise.

Canoo.net

domingo, 6 de noviembre de 2016

XVIII Congreso Internacional de Filosofía. Pluralidad, Justicia y Paz.



Este viernes 27 de Octubre presenté en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, la ponencia: "Actualidad y perspectivas críticas del concepto de espacio público de Jürgen Habermas a medio siglo de la publicación de Strukturwandel der Öffentlichkeit". Fue todo un honor participar en este evento junto con los mentores filosóficos con lo que me he formado en la Universidad Autónoma Metropolina.






Programa del Congreso.

sábado, 8 de octubre de 2016

Teoría de la Justicia. John Rawls. Cómic introductorio. José Lira.


¿Cómo enseñar el pensamiento político clásico y moderno a alumnos de bachillerato? Este es el enorme reto a los que me enfrenté como profesor en la materia Pensamiento Político Aplicado. Los retos que encontramos son enormes, en esta época estamos inmersos, profesores incluidos, en un sinnúmero de redes sociales y páginas de streaming. Muchos colegas se quejan y desesperan, no podemos competir contra Facebook, Whatsapp, Twitter, Snapchat: todas estas redes ofrecen satisfacción y recompensa inmediata, su uso no requiere un esfuerzo mental ni físico destacado. Los alumnos están acostumbrados a contenidos breves, con poco o ningún texto, lúdicos, que desfilan sin descanso con la velocidad a la que el dedo se desliza por la pantalla del smartphone.  

A los colegas profesores universitarios pareciera que sólo les queda comparecerse de quienes tenemos la vocación de docencia para los más jóvenes. Los últimos años he notado como la enseñanza en la universidad no abandona el esquema del seminario donde se desarrollo un monólogo por parte de profesores doctos, en los cuales el desarrollo de la creatividad, imaginación y habilidades de los alumnos no existe: sólo existen como espectadores. Enfrentarse a la docencia en bachillerato es salir de esa burbuja, enfrentarse a una y mil batallas para lograr sorprender y atrapar la imaginación de mentes que ahora son han vuelto líquidas: lograr sorprender, inspirar y cultivar la curiosidad de una generación que posee acceso a más recursos e información con la que sólo soñabamos.

Esta serie de cómics lo he realizado en este espíritu, como parte de las herramientas con las que me he pertrechado, y que integran una estrategia de enseñanza-aprendizaje más horizontal, centrada en el desarrollo y reflexión de los propios estudiantes, utilizando técnicas didácticas basadas en el storytelling, gamification y role-playing. Por otro lado, el pensamiento clásico y moderno analizado no es objeto de un proceso de memorización de pasajes y memorias de anticuario, sino que son problematizadas y repensadas desde la actualidad, a través de técnicas de aprendizaje basado en problemas o  de método de casosEsta es la semana dedicada al pensamiento del filósofo estadounidense John Rawls, en el marco de la materia Pensamiento Político Aplicado. Lo comparto sin más pretensión que lo anterior.